Como les comenté el día domingo he estado un tanto resfriadita, primer resfrío del año así que ha sido de cuidado, pero ya he amanecido muchísimo mejor y pude trabajar sin complicaciones. El día domingo en la tarde pude cocinar algunas cositas, ya que eso me da harto ánimo y energía, ya se ha transformado casi en un ritual o un momento pleno para mi.
Mi cocina si bien no es la más moderna, ni la mejor iluminada, o la más amplia,. Pero sin duda es uno de los espacios favoritos de mi hogar o del que más saco provecho últimamente. Y para continuar haciendo recetitas novedosas desde mi rinconcito predilecto, pensé en que el resfriado podría ser inspirador de alguna u otra forma, ya que en general debemos aumentar ciertas ingestas y se recomiendan algunas cosas como el uso de limón, miel, entre otros. Así que se iluminó una idea de hacer caramelos o dulces de miel. Pero antes de irnos a la receta un breve repaso de la historia de estas preparaciones.
Caramelos
Los antiguos egipcios preparaban caramelos mezclando la miel y fruta, y modeandolos de muy diversas formas. Sin embargo el empleo del azúcar para formación de estos dulces proviene de la India. En la edad Media, los caramelos solían consistir en frutas secas o pasas cubiertas de azúcar o chocolate. Durante siglos, debido al costo de sus ingredientes y al arduo proceso de elaboración, fueron un producto de lujo al alcance de sólo unos pocos. A mediados del siglo XIX en USA se comenzaron a fabricar de manera industrial. Esto, abarató los precios de los caramelos y convirtió a estas dulzuras en productos al alcance de todo el mundo.
Esta es mi primera vez haciendo caramelos, es muy simple y sencillo ya lo verás. Y para acompañar un pequeño temita de una maravillosa pelicula, Cinema Paradiso.
Caramelos de Miel (25-30 u)
Ingredientes
Caramelos de Miel
200 gramos de miel
100 gramos de azúcar granulada
1 cucharada de glucosa
*Agua, cantidad necesaria
*Mantequilla cantidad necesaria
Preparación
1.- Colocar la miel, el azúcar y la glucosa en una olla o paila pequeña, preferentemente de teflón o antiadherete. Mezclar bien.
2.- Llevar sobre fuego suave hasta obtener un almíbar punto bolita, para obtener este punto, se ve cuando al tomar un poco de la mezcla en una cucharita y lo dejas caer en una taza de agua fría, se forma una bolita blanda, ala que se puede dar forma con la yema de los dedos.
3.-Volcar la preparación sobre una plancha de silicona con cuidado de no quemarte. Yo he preferido en vez de darle la forma con un cuchillo de manera más artesanal (como sugería la receta) lo reemplazé a una manera mucho más cómoda al utilizar un molde de bombones de silicona. Distintos caminos para un mismo termino, si los haces más artesanales debes untar el cuchillo con un poco de mantequilla, cortar parte de la preparación y con cuidado enfriamos un poco y con los dedos le damos la forma que deseamos.
Dejamos reposar a temperatura ambiente, o si somos apurones los llevamos un poco a refrigerar cuando haya enfriado un poco.
Y Listo!

Ideales para hacer cuando tenemos epidemias de resfriados en casa, o para golosear con dulces caseros. Podemos envasarlos artesanalmente y obsequiarlos.
Es una receta ideal para toda edad, pero como es un almíbar que se prepara a altas temperaturas, se recomienda hacer sin presencia de niños en la cocina, para evitar un posible accidente (se me sale mi lado segurito). Pero siempre es mejor prevenir que curar.
Si el resfrío te pilla, ya sabes que aquí tienes una buena opción. En tres simples pasos.
Desde mi cocina al mundo ^_^
Desde mi cocina al mundo ^_^
Besitos!




